¿QUÉ ES LA TERAPIA GESTALT?
Seguro que habrás oído hablar de la psicología/terapia/psicoterapia Gestalt, y es posible que no tengas muy claro en qué consiste y en qué se diferencia de otros tipos de intervención psicológica como pueden ser la Cognitiva Conductual, el Psicoanálisis, el Enfoque Sistémico o la Psicología Integrativa entre otras. Y es posible también que después de leer este artículo sigas sin entender a fondo qué es esto de la Gestalt. Esto se debe a que esta forma de hacer psicología es más experiencial, emocional, corporal y sensitiva que otras corrientes, y por ende mas compleja de explicar por escrito. Para cualquier duda podéis llamarme o escribirme, la Gestalt al fin y al cabo es eso, contacto real con uno mismo y con el otro en un entorno.
La terapia Gestalt fue redescubierta por Fritz Perls (médico psiquiatra de origen judío) alrededor de los años 50. Toma su nombre y algunas influencias del psicoanálisis (de la mano de Otto Rank, Horney y Fromm), de la fenomenología de Bisnwanger y del existencialismo de Paul Tillich y Martín Buber. También recibe aportaciones del pragmatismo de W. James y J. Dewey. Por otro lado, Perls también se interesó por los trabajos de W. Reich sobre el cuerpo como sistema de defensa y armadura (de ahí la importancia que la terapia Gestalt concede al lenguaje y a la expresión no verbal), por Friedlander y su aportación del concepto de indiferencia creativa. Otras influencias en la vida de Fritz Perls son Max Reinhard, director de teatro y el movimiento de la Bauhaus.
A diferencia de otros enfoques, la terapia Gestalt focaliza su atención en los procesos más que en los contenidos. Pone énfasis sobre lo que está sucediendo, se está pensado y sintiendo en el momento, por encima de lo que fue, pudo haber sido, podría ser o debería estar sucediendo. Enfatiza la toma de conciencia de lo que ocurre en el aquí y en el ahora, en el plano mental, emocional y corporal. De esta forma, la tarea del terapeuta consiste en facilitar que la persona tome conciencia de los asuntos pendientes del pasado y de los aspectos conflictivos de la personalidad para facilitar su proceso de resolución e integración en el momento presente.
Sitúa sus conflictos neuróticos o psicóticos en un contexto o situación. Los problemas psicológicos de las personas pasan de ser internos a ser “problemas de contacto” con el entorno exterior. El ser humano no existe sin un entorno o contexto que le rodee y le de sentido a sus sombras.
Otra de las aportaciones que recibe esta corriente es la de Kurt Goldstein y que tiene que ver con el concepto de autorregulación del organismo (es decir, reestructurar el equilibrio de la persona). Analiza como las personas se contactan consigo mismas y con el ambiente, para permanecer fuertes, equilibradas y crecidas, o bien se interrumpen y se tornan fóbicas al contacto, con lo cual pierden vitalidad, espontaneidad, capacidad de expresión y van acumulando asuntos inconclusos (lo que se denomina gestalts no cerradas o procesos inacabados). El proceso terapéutico favorece el restablecimiento de la capacidad de contactar, de concienciar aspectos no reconocidos de la personalidad, de rescatar partes alienadas y en suma, reapropiarse de uno mismo y realizarse en el mundo en que se vive.
Este enfoque cubre por un lado una función remediativa, al promover resolución a los síntomas o problemas presentados, pero lo más importante es que se trata de una herramienta o estilo de vida que posibilita el crecimiento y el desarrollo personal al enfatizar el despliegue de actitudes saludables, de autorregulación y de goce de la vida.
Alejandro Peñalba Gómez
Psicólogo y Psicoterapeuta Gestalt