La depresión.

depresión

El término “depresión” significa hundimiento o abatimiento. Y lo que se hunde o abate durante este estado es la vitalidad del ser humano. Una vitalidad que tiene que ver con el plano físico y psíquico de la persona. De esta manera entendemos la depresión como un estado psico-físico donde la mente y el cuerpo se ven afectados. 

Cuando la vitalidad del organismo queda afectada aparecen toda una serie de síntomas y signos en diferentes áreas del individuo. 

    - A nivel cognitivo (pensamientos), 

    - Emocional

    - Corporal

1. Nivel cognitivo: 

En este estado tanto la memoria, como la atención y la concentración se ven gravemente afectadas. Puede aparecer inhibición o enlentecimiento del pensamiento (la persona se expresa con mucha lentitud y existe dificultad para producir palabras o frases complejas), los pensamientos suelen ser monotemáticos y de tonalidad negativa con profundo sentimiento de inutilidad e incapacidad. Puede aparecer una culpa excesiva por lo que le pasa a sí mismo y por el sufrimiento que causa en sus allegados. 

Pueden aparecer también ideas recurrentes de muerte o de tipo suicida.

2. Nivel emocional:

Los estado de depresión están caracterizados por un fuerte sentimiento de impotencia y desesperanza. Suele ser habitual que la persona que ha vivido un estado de depresión medianamente intenso, suela recordar con claridad el momento de su vida en que ésta hizo presencia marcando un claro punto de inflexión con respecto a lo que en ese momento se venía produciendo en ella.

Existe un claro sentimiento de desesperanza en la depresión que tiene que ver con el convencimiento de que la persona no va a ser capaz de salir de su estado depresivo. Suele ser habitual que a pesar de haber atravesado con éxito episodios de depresión en el pasado, la persona tenga la creencia de que no van a poder salir de la depresión en la que se encuentra en el presente. Es habitual que quienes anteriormente han solventado con éxito situaciones similares se sientan incapaces de apoyarse en la experiencia previa.

Se da también a nivel emocional un vacío o anestesia afectiva, una sensación de desconexión emocional y falta de afectividad.

También es característica la presencia de lo que se conoce en psicología como anhedonia que tienen que ver con una incapacidad para disfrutar del placer que generan diferentes situaciones. 

Es bastante común que las personas en depresión manifiesten ansiedad e irritabilidad. Esta ansiedad se caracteriza por inquietud, intranquilidad, desasosiego o desesperación causada por la incapaz que siente la persona de afrontar cualquier problemática presente.

Ante la propia debilidad energética cualquier actividad, responsabilidad o acción puede ser vivida como paralizante o amenazante. Comúnmente las personas que tienen depresión hacen grandes complicaciones de pequeños asuntos. 

La irritabilidad puede acompañarse de hostilidad y agresividad, aunque lo más frecuente suele ser una reducción de los impulsos agresivos y la incapacidad de establecer limites y confrontaciones, siendo habitual que la persona huya o evite este tipo de demandas o conflictos.

3. Nivel instintivo/corporal:

La apatía, abulia, fatiga, cansancio o agotamiento están presentes durante los estados depresivos. 

Muy comúnmente los ritmos circadianos suelen verse afectados y esto produce insomnio e hipersomnia (exceso de somnolencia diurna como consecuencia de la falta de descanso nocturno). 

Es muy habitual la perdida de apetito, la cual conlleva una disminución del peso corporal. También es común encontrar alteraciones psicosexuales (disminución de la libido y apetito sexual). En ocasiones en las que existe una intensa ansiedad asociada puede darse lo contrario, una hipersexualidad ansiosa y compulsiva. 

Las somatizaciones están al orden del día en los estados depresivos. Estas suelen estar relacionadas con enfermedades en los sistemas respiratorios, endocrinos, inmunológicos, digestivos y de la piel.

El que los síntomas de la depresión sean más o menos intensos en unos niveles o en otros depende de las peculiaridades caracterológicas y temperamentales de cada persona. Cada personalidad se deprime de una forma característica, por lo que los síntomas de la depresión y la intensidad de estos síntomas dependen de la estructura psíquica y que posea cada individuo.

Alejandro Peñalba Gómez

Psicólogo y Psicoterapeuta Gestalt